No se desanime. Muchos prestamistas tienen representantes especializados en estos casos que le pueden ayudar a tomar los pasos necesarios para arreglar su crédito y conseguir la casa de sus sueños. Además, debe saber que hay varias alternativas a un préstamo convencional, que le pueden ayudar. Por ejemplo, puede obtener lo que en inglés se llama un préstamo “sub-prime.” Éste es un préstamo con un interés más alto que las tasas de interés actuales. En su caso, es preferible conseguir este tipo de préstamo a no comprar casa, ya que en uno o dos años de hacer sus pagos a tiempo y sin falta, podrá refinanciar y obtener un mejor préstamo con una tasa de interés más baja. Otra solución sería hacerse cargo de una hipoteca ya existente con el 10 ó 20% de pago inicial. La mayoría de los préstamos existentes de interés variable son asumibles, ¡usted sólo tendrá que seguir haciendo los pagos del vendedor! También puede considerar comprar una casa financiada por el vendedor. Para algunos vendedores la idea de hacer una ganancia al vender su casa y además recibir un interés del 7% (por decir algo) les es muy atractiva. Y finalmente, están los alquileres con opción a compra. En este caso, usted se comprometería a rentar una casa por uno o dos años y cierta porción del alquiler (acordada por usted y el dueño) iría al pago inicial de esa casa al terminar su contrato. Este período de tiempo en el que usted está alquilando, le servirá para corregir su crédito y así luego poder ejercer su opción de compra.